Mi trabajo como artista se centra en el cultivo y desarrollo de materiales compostables y de residuo cero —como la celulosa bacteriana, el micelio, los bioplásticos y la biocerámica—, estableciendo un diálogo de respeto mutuo con la naturaleza.
El arte para mí es un lugar de desarrollo personal y autodescubrimiento, al mismo tiempo busco resignificar nuestra relación con el entorno, cuestionar la sostenibilidad en la producción plástica y abrir espacios donde nos planteemos la permanencia de la materia.